
A través de una ley aprobada que prohibe la homosexualidad, el Parlamento de Burkina contempla penas de hasta cinco años de prisión y multas para quienes realicen la practica.
La modificación del código de familia fue aprobada por unanimidad por los 71 miembros del Parlamento de transición y entrará en vigor de inmediato, un año después de haber sido aprobada por el Gobierno del capitán Ibrahim Traore.
El ministro de Justicia de la nación Edasso Rodrigue Bayala manifestó que si una persona es autora de prácticas homosexuales o similares, de cualquier comportamiento extraño, comparecerá ante el juez, y en el caso de ser extranjero podría ser deportardo del país.
La ley será promovida por las autoridades como un reconocimiento de los «valores del matrimonio y la familia» en la nación subsahariana. De esta manera, Burkina Faso se suma a más de la mitad de los 54 países africanos, como Senegal, Uganda y Malaui, que cuentan con leyes que prohíben la homosexualidad, considerada por sus críticos como una conducta importada del extranjero.
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