
El presidente de Nigeria, Bola Ahmed Tinubu, declaró este miércoles el estado de emergencia de seguridad nacional ante el incremento de ataques violentos y secuestros en diversas regiones del país, según informó la oficina presidencial.
La medida busca reforzar la capacidad operativa de las fuerzas de seguridad frente a una crisis de inseguridad que ha afectado especialmente a escuelas y comunidades civiles.
Tinubu ordenó a la policía y a las Fuerzas Armadas de Nigeria reclutar personal adicional, con el objetivo de contener la ola de violencia. Como parte de esta estrategia, la policía nigeriana incorporará a 20.000 nuevos efectivos, elevando su plantilla total a 50.000 agentes.
Los campamentos del Cuerpo Nacional de Servicio Juvenil (NYSC) serán utilizados temporalmente como centros de entrenamiento para los reclutas.
Asimismo, refirió en la declaración: «Insto a la Asamblea Nacional a que comience a revisar nuestras leyes para permitir que los estados que requieren la policía estatal las establezcan».
La decisión se produce en un contexto de creciente inestabilidad. El martes, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (Acnudh) confirmó el secuestro de 402 personas —en su mayoría estudiantes— en los estados de Niger, Kebbi, Kwara y Borno desde el 17 de noviembre, de las cuales solo 88 han sido liberadas o lograron escapar.
Además, la Asociación Cristiana de Nigeria (CAN) reportó el secuestro de 227 estudiantes y docentes de una escuela católica en el estado de Níger.
El presidente Tinubu instó a la población a no ceder al miedo y aseguró que el Gobierno “sigue comprometido con salvaguardar a los ciudadanos, garantizar la unidad nacional y apoyar a las fuerzas de seguridad para restablecer la paz”.
T/Telesur

