
El presidente de Argentina, Javier Milei, anunció el domingo que la “piedra basal” del Presupuesto para 2025, que presenta hoy ante el Congreso, es el “déficit cero”. Durante su discurso ante el Parlamento, el mandatario ultraliberal subrayó la importancia de este principio macroeconómico, que ha sido ignorado en el país durante años.
Milei aseguró que, luego de años en que la política restringió las libertades individuales, su administración busca “ponerle un cepo al Estado”. Presentó un proyecto de ley que busca garantizar el resultado fiscal independientemente del contexto económico, asegurando así que “el escenario fiscal estará siempre garantizado”.
La metodología presupuestaria propuesta tiene tres objetivos: “garantizar el equilibrio fiscal”, hacer que el Estado absorba los costos de eventuales recesiones y “devolver” el exceso de recaudación a la sociedad mediante reducciones impositivas en períodos de abundancia.
El presidente también recordó que Argentina es un “defaulteador serial” de la deuda y que, cuando no puede cubrir el déficit, se recurre a la impresión de dinero, lo que genera inflación. Su estrategia implica priorizar el ahorro antes de determinar el gasto, buscando asegurar la sostenibilidad del esfuerzo fiscal realizado por los argentinos.
Milei defendió su gestión al afirmar que es “el primer año de superávit fiscal sin entrar en default”, logrando un superávit de 0,4 % del PIB en los primeros siete meses del año, en contraste con el déficit del 6 % del PIB en 2023. Anticipó que vetará “todos los proyectos que atenten contra el déficit fiscal” y resaltó que cualquier aumento de gasto debe ir acompañado de una reducción equivalente en partidas presupuestarias.
Recientemente vetó una ley que actualizaba las jubilaciones basándose en la inflación y los salarios formales, considerándola un “gasto exorbitante”. Asimismo, se prevé el mismo proceder con la ley de financiación universitaria que fue sancionada por el Senado.
Durante su discurso, Milei destacó que el presupuesto propone un crecimiento del 5 % del PIB en 2025 y una inflación interanual del 18,3 % en diciembre próximo. Criticó las medidas populistas del pasado y pidió a los gobernadores provinciales realizar un “ajuste adicional” de 60.000 millones de dólares para reducir el gasto público consolidado a 25 puntos del PIB.
Finalmente, el Gobierno de Milei presentó un presupuesto que anticipa una recuperación económica tras dos años de recesión, proyectando una caída del PIB del 3,8 % este año y del 1,6 % en 2023, además de una significativa reducción de la inflación que se estima será del 104,4 % al cierre del año.

