
Alrededor de 900 movilizaciones pacíficas tienen lugar este martes en los EEUU en rechazo a los efectos negativos de la agenda de Donald Trump en los últimos 12 meses, que han afectado a las comunidades inmigrantes, de bajos recursos y otros sectores vulnerables.
La convocatoria plantea que una América libre comienza cuando la ciudadanía deja de cooperar con lo que describen como prácticas autoritarias y fascistas. De acuerdo con el llamamiento, la acción ciudadana propone interrumpir de manera coordinada las rutinas cotidianas que sostienen el poder, mediante ausencias laborales, estudiantiles y económicas, así como la organización de servicios comunitarios y encuentros de apoyo mutuo.
Esta movilización ocurre en un contexto que los organizadores describen como un “incremento de redadas en comunidades, presencia militar en ciudades, ataques contra inmigrantes, separación de familias, vigilancia masiva y el uso del miedo como herramienta de control social”. A un año de iniciar el segundo mandato de Trump, consideran que estas acciones representan una escalada que requiere una respuesta más contundente por parte de la sociedad civil.
En estos momentos, el 58 % de los estadounidenses considera que Trump se ha concentrado en prioridades equivocadas, alejándose de la promesa central de mejorar el costo de vida y estabilizar la economía doméstica. El crecimiento económico apenas supera el 2 por ciento, la inflación roza el 3 por ciento y el desempleo alcanzó el 4,6 por ciento, el nivel más alto desde 2020.
Encuestas indican que seis de cada diez ciudadanos consideran excesivo el uso de la fuerza por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), lo cual confirma el alto rechazo a la represión migratoria y las deportaciones de Trump. Más de 600.000 personas han sido deportadas en los últimos 12 meses y cerca de 1.9 millones salieron voluntariamente del país.
T/Telesur

