Las fuerzas de seguridad e inteligencia de Irán capturaron a más de 470 personas en tres provincias, identificadas como figuras clave detrás de la reciente ola de disturbios violentos y actividades terroristas ligadas a redes respaldadas por el extranjero. Estas detenciones, anunciadas este lunes 19 de enero de 2026, subrayan la firmeza del Estado islámico ante los intentos de desestabilización.

La oficina provincial del Ministerio de Inteligencia en Jorasán Razaví anunció el arresto de 192 terroristas armados, señalados como los principales agentes detrás de los recientes disturbios en la región. Según un comunicado oficial, los detenidos estuvieron involucrados en el asesinato de varios miembros del personal de seguridad y civiles, además de incendiar mezquitas, instalaciones de servicios públicos y autobuses.

A estos individuos también se les atribuyen ataques a centros militares y policiales, evidenciando un patrón coordinado de violencia. Entre los artículos incautados al grupo figuran varios chalecos antibalas, rifles Kalashnikov, armas de caza, rifles Winchester y diversas armas blancas como dagas, espadas, nudillos de bronce, cuchillos tácticos, ballestas y cadenas.

La evidencia recopilada indica que algunos de estos individuos estaban vinculados a movimientos hostiles y organizaciones terroristas con lazos en el extranjero. Otros fueron identificados como miembros de bandas criminales violentas que participaron activamente en los disturbios junto con sus asociados, profundizando el caos.

Simultáneamente, en la provincia occidental de Lorestán, el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) anunció el arresto de 134 personas, designadas como principales líderes y agentes de campo influyentes de una red terrorista estadounidense-israelí. La declaración del CGRI afirmó que estos individuos formaron células terroristas durante los recientes disturbios, cometiendo actos «similares a los del Daesh». Hirieron a las fuerzas de seguridad con armas de fuego y armas blancas, y quemaron y destruyeron propiedades públicas y privadas, incluyendo mezquitas, tiendas, bancos y vehículos.

En la provincia noroccidental de Zanjan, la policía informó haber detenido a 150 personas identificadas como principales líderes y agentes detrás de los recientes disturbios. Las autoridades señalaron que estos individuos eran responsables de destruir propiedad pública y privada, e incendiar intencionalmente vehículos en las plazas de la provincia.

T/Telesur