
Los servicios de extinción de incendios en España luchan por controlar varios focos forestales que han consumido más de 500 hectáreas y han obligado a la evacuación de cientos de personas en las regiones de Galicia y Cataluña. Las altas temperaturas y los fuertes vientos han dificultado las labores de los equipos de emergencia, que trabajan intensamente para evitar que las llamas se propaguen a zonas habitadas.
En Galicia, el incendio más preocupante se localiza en la provincia de Ourense, donde las llamas han avanzado con rapidez debido a la sequedad del terreno. Por su parte, en Cataluña, varios municipios han activado sus planes de emergencia y han solicitado la colaboración de la Unidad Militar de Emergencias (UME) para reforzar las tareas de contención.
Las autoridades locales han instado a la población a seguir las indicaciones de seguridad y a evitar desplazamientos innecesarios por las zonas afectadas. Asimismo, se han habilitado centros de acogida temporal para las familias que han tenido que abandonar sus hogares de manera preventiva.
El Gobierno de España monitorea la situación de cerca y ha expresado su apoyo a las comunidades autónomas afectadas, garantizando el despliegue de todos los recursos necesarios para sofocar los incendios y proteger la integridad de los ciudadanos y el entorno natural.
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