
El magisterio urbano de Bolivia anunció este martes 20 de octubre un paro nacional de 48 horas para el jueves 22 y el viernes 23, con movilizaciones en todo el territorio. Alfredo Aguirre, ejecutivo de la Federación de Trabajadores de Educación Urbana del Norte Cruceño, confirmó en una entrevista a un medio internacional la paralización total de las actividades escolares.
El detonante del conflicto es el rechazo al traspaso de la administración de los institutos técnicos y tecnológicos a las gobernaciones regionales y las alcaldías municipales. Los docentes sostienen que esa decisión del Ejecutivo fragmenta el sistema público de educación superior técnica, precariza las condiciones laborales del área y compromete la estabilidad presupuestario.
La convocatoria exige la apertura de un diálogo urgente con el Gobierno, con el objetivo es frenar la pérdida del poder adquisitivo ante la escalada inflacionaria. A la disputa administrativa se suma una crisis económica que golpea los ingresos del magisterio.
Los salarios permanecen congelados durante 2026 mientras la inflación acumulada llegó al 3,88 % en los primeros nueve meses del año. En septiembre el índice mensual se ubicó en 0,85 % y los productos de la canasta básica familiar no dejaron de encarecerse.
«Actualmente, nuestro salario ha perdido su valor adquisitivo, la canasta básica va subiendo y nuestro salario se ha congelado. Estamos conminando al Gobierno a que pueda sentarse a dialogar el incremento salarial», enfatizó el dirigente. La recomposición salarial inmediata encabeza las demandas de los educadores. El aumento debe compensar el impacto de la inflación en los hogares bolivianos.
T| TELESUR