Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, afirmó que el éxito de las elecciones programadas para este domingo 28 de julio radica en el reconocimiento de los resultados genuinos, independientemente de cuáles sean. En un mensaje publicado en sus redes sociales titulado “¿Qué va a pasar el domingo?”, León manifestó que estos resultados son cruciales para dotar al país de un gobierno legítimo que pueda reintegrar a Venezuela en los mercados internacionales y fomentar un proceso de negociación que permita el reconocimiento mutuo, la coexistencia y la paz.

León subrayó que el contexto actual no se centra en una sola persona, sino en el país en su conjunto. Anunció que su papel será ejercer su derecho al voto y exigir que se respete el resultado de la elección. En su análisis sobre lo que podría ocurrir, señaló que ambos principales contendientes están convencidos de que saldrán victoriosos, lo cual es favorable para asegurar que la elección se lleve a cabo. Sin embargo, advirtió que ninguno de los dos está dispuesto a aceptar la posibilidad de perder, lo que presenta un alto riesgo, ya que algún bando podría equivocarse y rehusar reconocer la derrota.

El analista indicó que la teoría y la evidencia sugieren que cada votación conlleva tanto oportunidades como riesgos para ambas partes. Es irracional considerar que un análisis previo de las variables sea suficiente para prever el resultado electoral. Aunque las preferencias son cruciales para establecer probabilidades y un candidato favorito parece tener ventaja, hay otros factores fundamentales en juego, como la participación real, la organización electoral, el control institucional, la movilización de las fuerzas políticas, y la disposición de los electores para aceptar los resultados.

En su opinión, nadie puede prever con certeza el impacto de estos factores hasta el día de la elección. León también mencionó que la situación actual ha llegado hasta aquí porque el gobierno, liderado por Maduro, cree que puede ganar. Resaltó que este proceso es más complejo que un simple juego de fútbol, comparándolo a golf, en donde el gobierno participa con una ventaja a su favor.

Por otro lado, la oposición está dispuesta a participar, consciente de este desbalance, porque no desea caer nuevamente en la trampa del pasado, que sería la abstención. Se preguntó quién prevalecerá: si la preferencia del electorado o la maquinaria del gobierno, subrayando que no hay certeza en los resultados y que será una lucha difícil de interpretar.

León anticipa que «la hora loca» comenzará temprano, con rumores y denuncias de ambas partes, y un ambiente cargado en redes sociales, junto con llamados peligrosos a la celebración. En ese momento, será crucial reconocer la realidad de lo que ocurra, más allá de lo que cualquiera desee que suceda.

Si el gobierno consigue una victoria, esta podrá ser respaldada con actas verificables, y la comunidad internacional ya no estará dispuesta a aceptar denuncias sin evidencia. Eventualmente, el mundo reconocerá lo que realmente ocurra. Sin embargo, si la oposición es derrotada y se niega a aceptar el resultado, se repetirá el error de 2019, lo que podría llevar a la violencia y a uno de los fracasos más significativos en la historia política reciente de Venezuela.