
Las relaciones sexoafectivas pierden popularidad entre la generación Z en favor de otro tipo de vínculos, o al menos eso dice un informe de la universidad estadounidense UCLA sobre las preferencias de consumo de los jóvenes estadounidenses.
Los científicos vuelven a ahondar en uno de los grandes tópicos de la generación Z: sus integrantes están cansados de la hipersexualización que heredaron de sus hermanos mayores, los milenials.
Sea verdad o una generalización, los nuevos datos aportados por el Center for Scholars & Storytellers de UCLA dicen que los espectadores de la generación Z están hartos del contenido sexual en sus pantallas.
Publicado esta semana, el informe anual Teens & screens de esta universidad, titulado Get real: relatability on demand, encuestó a 1.500 adultos jóvenes y adolescentes de entre 10 y 24 años en Estados Unidos durante agosto.
Este estudio revela cómo los Z buscan contenidos con los que identificarse y una representación auténtica en los medios. Un 59,7 % dice «querer ver más contenidos en los que las relaciones principales sean amistades», un 54,1 % que afirma «querer ver representaciones de personajes que no están interesados en relaciones románticas en ese momento» y un 48,4 % de los espectadores adolescentes que considera que hay «demasiado sexo y contenido sexual» en las películas y series actuales.
De hecho, el romance queda como antepenúltimo en la lista de temas que los jóvenes querrían ver explorados en pantalla. Las relaciones tóxicas y los triángulos amorosos también figuran entre los tópicos más cansinos para los espectadores jóvenes. En cambio, aumenta el gusto por la animación frente a la acción real, pasando del 42 % en 2024 al 48,5 % este año.
Estos resultados no deberían sorprender, ya que el estudio de 2023 de UCLA ya mostró una mayor inclinación de la generación Z hacia narrativas centradas en otro tipo de relaciones en lugar de en encuentros sexuales explícitos. Los investigadores han acuñado esta tendencia evolutiva como ‘nomance’ (‘sin romances’), lo que coincide con estudios que muestran un descenso de la actividad sexual entre los Z.
Kathleen Ethier, de los CDC, declaró en ese momento que el descenso podría ser algo positivo si refleja que más jóvenes toman decisiones saludables para retrasar el ser sexualmente activos y reducir su número de parejas. «Lo que me preocupa es que esto podría ser un reflejo del aislamiento social», añadió sin embargo Ethier.
T | Euronews

