
Israel redujo al mínimo la entrada de ayuda humanitaria a la Franja de Gaza durante los primeros diez días de la agresión contra Irán, denunció una fuente oficial palestina. El jefe de la Oficina de Medios del Gobierno de Gaza, Ismail Al-Thawabta, aseguró que Tel Aviv ha intensificado el asedio sobre el enclave costero, ya devastado tras más de dos años de conflicto.
“El Gobierno de Israel aprovecha los acontecimientos en la región para endurecer el bloqueo e introducir restricciones adicionales a la entrada de alimentos y combustibles en la Franja de Gaza, agravando la crisis humanitaria», declaró.
De acuerdo con Al-Thawabta, estas medidas han afectado los suministros vitales de más de 2,4 millones de personas. La administración de Benjamin Netanyahu limitó aún más los cruces fronterizos y controló la llegada de productos básicos como alimentos, medicinas y combustible, lo que provocó la paralización del funcionamiento de hospitales, torres de agua y servicios municipales, permitiendo cubrir apenas el 10 % de las necesidades de la población.
El funcionario señaló que desde el inicio de los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, el 28 de febrero, solo ingresaron 640 de los 6.000 camiones planificados, lo que refleja una interrupción deliberada de los suministros esenciales.
Además, criticó los ataques israelíes contra Gaza desde la entrada en vigor del alto al fuego el 10 de octubre del año pasado, período en el que se registraron 1.985 violaciones a la tregua, con 645 personas asesinadas y 1.719 heridas.
Durante este tiempo, la entidad sionista solo permitió el ingreso de 36.720 camiones con ayuda humanitaria de los 88.800 programados, cumpliendo apenas el 41 % de lo previsto.
La grave escasez de combustible y bienes ha empeorado la crisis en sectores críticos, como agua y saneamiento, ante el cierre de estaciones de bombeo y tratamiento. Como consecuencia, algunas autoridades municipales se han visto obligadas a reducir o suspender la recolección de residuos y el funcionamiento de pozos, mientras que los hospitales enfrentan paralizaciones por la falta de medicinas, equipos y combustible para los generadores eléctricos.
T|Telesur

