El Cuerpo de la Guardia Revolucionaria (CGRI) de Irán emitió este viernes una advertencia a la población civil de los países que albergan tropas estadounidenses, instándola a mantenerse alejada de las zonas donde se encuentran desplegadas.

El cuerpo de élite pidió a los civiles que, «por su propia seguridad», se mantengan a al menos 500 metros de los lugares donde el personal estadounidense está «alojado de forma encubierta».

Irán lanzó este viernes una nueva serie de represalias coordinadas contra bases estadounidenses en la región del Golfo y Oriente Medio. En el marco de la operación Saeqeh (Relámpago), drones de ataque Arash alcanzaron la base aérea de Sheikh Isa en Baréin —impactando tanques de combustible, almacenes de equipos, grandes hangares y alojamientos de tropas— y la base de Al Azraq en Jordania, donde fueron atacados hangares de aeronaves, de mantenimiento y destacamentos de soldados.

Paralelamente, dentro de la 27.ª oleada de la operación Nasr‑2 (Victoria-2), el CGRI aseguró haber golpeado con «drones pesados de ataque de última generación» un gran depósito de municiones en la base Ali Al Salem, en Kuwait, que habría quedado «completamente destruido» tras una serie de explosiones en cadena; el mismo comunicado afirma que seis grandes hangares de personal fueron arrasados, otros tres resultaron gravemente dañados y «un gran número» de militares estadounidenses habrían muerto o resultado heridos.

Horas antes, una lluvia de bombardeos estadounidenses sacudió el territorio de la República Islámica. Según informes preliminares, los ataques tuvieron lugar entre las 3:15 y las 3:40 en las localidades de Khandab, Taft y Shirkuh (provincia de Yazd), Anarak (Isfahán), Borujerd (Lorestán), Jask (Hormozgan).

T/RT