
Presidentes, cancilleres y representantes de América Latina y el Caribe instalaron este martes en Beijing la IV Reunión Ministerial China – CELAC (Comunidad de Estados Latinoaméricanos y del Caribe), encuentro que sin duda tendrá entre sus ejes temáticos la guerra arancelaria del presidente de Estados Unidos Donald Trump.
El presidente chileno, Gabriel Boric, el colombiano, Gustavo Petro, y el brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva acompañan al mandatario chino, Xi Jinping, en la cita donde se debatirán temas esenciales para la relación transatlántica.
Con el comercio y el ámbito energético como platos fuertes, los miembros de la CELAC y el Gobierno chino intercambiarán posturas sobre el desarrollo de energías renovables en el Sur Global, así como las maneras para impulsar la integración comercial entre ambos.
Se espera que la cooperación en la explotación de minerales estratégicos, la industrialización y el comercio primario también sean temas en la agenda.
Empero, quizás el tema que podría sobresalir en la sesión sería la promoción de Beijing a su proyecto insignia en el mundo: la iniciativa de la Nueva Ruta de la Seda. Uno de los objetivos geopolíticos más ambiciosos e importantes del país asiático, en donde América Latina está presupuestada a jugar un rol clave.
En los últimos años, China se ha cimentado como el principal comprador de materias primas latinoamericanas, además de minerales como el cobre, hierro y demás.
Aunque la inversión china en la región ha ido tomando gran importancia en los últimos años, su relación con Brasil continúa siendo la más fructífera en el intercambio entre América Latina y Beijing. Se espera que Lula sostenga una visita de Estado oficial tras la cumbre, con una reunión con su homólogo chino. T/ EFE – Reuters

