
La temporada de incendios forestales en Francia alcanzó niveles críticos y las autoridades la califican como la más intensa y devastadora desde la Segunda Guerra Mundial.
En lo que va de 2026, las llamas han consumido más de 32.000 hectáreas en todo el territorio.
Uno de los focos de mayor preocupación se localiza en el emblemático bosque de Fontainebleau, a unos 70 kilómetros de París y catalogado como reserva de la biosfera por la Unesco. Desde el domingo, el fuego ha arrasado cerca de 2.000 hectáreas de este pulmón verde.
El presidente Emmanuel Macron se trasladó al epicentro del incendio para supervisar las labores de extinción y advirtió que el país enfrenta un verano sumamente difícil.
T| TELESUR

