
Los incendios forestales que azotan al estado de Victoria, en el sur de Australia, destruyeron más de 700 edificaciones, corroboró este jueves el gobierno.
De acuerdo con reportes de las autoridades locales, unas 228 viviendas fueron destruidas o gravemente dañadas, mientras la superficie consumida supera las 400 mil hectáreas.
Los bomberos aseguran que aún permanecen activos 11 focos de fuego, alimentados por la ola de calor extremo que golpea la región.
Este suceso, sin precedentes desde 2020, provoca temperaturas cercanas a los 45 grados Celsius, que representan un riesgo grave para la salud humana y el medio ambiente.
La tragedia ya provocó una víctima mortal y obligó a cientos de personas a abandonar sus hogares.
Para enfrentar la emergencia, los gobiernos federal y estatal anunciaron un paquete de ayuda de 19,5 millones de dólares australianos -equivalente a unos 13 millones de dólares estadounidenses- destinado a los damnificados.
Los incendios en el sur del país oceánico comenzaron el 5 de enero y no tardaron en expandirse en múltiples direcciones.
T/Prensa Latina

