
El ministro marroquí de Justicia, Abdellatif Ouahbi, estudia suspender el acuerdo de extradición con España, reclama el regreso de los menores marroquíes que llegaron a Ceuta y acusa a Madrid de regularizar a migrantes que Rabat intenta frenar en origen.
Ouahbi no ha necesitado una sola comparecencia para marcar posición ante Madrid. Ha repartido el mensaje entre dos medios y dos registros distintos la entrevista telefónica de urgencia con EFE y una conversación más pausada en ‘Asharq News’, para dejar claro que Rabat no da por cerrada ninguna de las cuestiones abiertas tras la crisis migratoria de Ceuta de finales de julio.
Durante la entrevista con EFE, el ministro puso sobre la mesa un asunto que hasta ahora se movía por canales discretos: la posibilidad de que Marruecos suspenda el acuerdo de extradición vigente con España. Su queja se centra en el tramo final del proceso.
Rabat exige la entrega de alguien, España lo detiene, se fija la fecha de su traslado y Marruecos manda a sus propios agentes al aeropuerto para recogerlos, pero según Ouhabi esa entrega a veces simplemente no llega a producirse, alegando que España otorga motivos que van desde la puesta en libertad del detenido hasta su ausencia en el vuelo previsto. El ministro no dio ejemplos concretos, pero fue tajante: Marruecos ya no está dispuesto a seguir movilizando agentes para recibir entregas que luego se frustran.
El regreso de los menores marroquíes que llegaron a Ceuta fue el punto en el que ambas entrevistas coincidieron, aunque con matices distintos. Ouahbi apeló al calendario, el curso escolar está a punto de arrancar, y denunció, sin precisar casos, denuncias de agresiones, violaciones y desapariciones de menores en suelo español.
En el otro registro, más ideológico, defendió que separar a estos niños de sus familias para educarlos bajo valores distintos a los marroquíes es, en sus palabras, arrancarlos de su identidad. El argumento de fondo es el mismo en ambas entrevistas: para Rabat, España no puede tratar a estos menores como una pieza más de su política migratoria ni, mucho menos, como solución a su propio problema demográfico.
Durante la entrevista con EFE, el ministro puso sobre la mesa un asunto que hasta ahora se movía por canales discretos: la posibilidad de que Marruecos suspenda el acuerdo de extradición vigente con España. Su queja se centra en el tramo final del proceso.
Rabat exige la entrega de alguien, España lo detiene, se fija la fecha de su traslado y Marruecos manda a sus propios agentes al aeropuerto para recogerlos, pero según Ouhabi esa entrega a veces simplemente no llega a producirse, alegando que España otorga motivos que van desde la puesta en libertad del detenido hasta su ausencia en el vuelo previsto. El ministro no dio ejemplos concretos, pero fue tajante: Marruecos ya no está dispuesto a seguir movilizando agentes para recibir entregas que luego se frustran.
T|EURONEWS

