El incendio forestal de Burgohondo, en la provincia de Ávila, en España continúa activo y mantiene en alerta a las autoridades y a las comunidades cercanas.

Debido a la magnitud del fuego, los daños ocasionados y las condiciones del terreno, los equipos de emergencia estiman que las labores de extinción podrían prolongarse durante varias semanas.

El incendio, declarado el pasado 22 de julio, ha arrasado más de 50.000 hectáreas y afecta a un perímetro de aproximadamente 160 kilómetros. Hasta el momento, las llamas no han sido estabilizadas ni controladas.

Una reactivación registrada el domingo en La Adrada obligó a evacuar nuevamente una urbanización. Los técnicos advirtieron que la llegada de tormentas con lluvia representaría el “peor escenario”, debido al riesgo de escorrentías de ceniza.

La vigilancia del perímetro se prolongará más allá del verano, mientras que el control total del fuego no se prevé antes de dos semanas. La extinción completa podría tardar al menos un mes.