La ONG Human Rights Watch (HRW) afirmó que se necesitan «reformas y rendición de cuentas en el Ejército estadounidense para minimizar los daños a civiles» a la luz de informaciones según las cuales Estados Unidos sería responsable del bombardeo contra una escuela de primaria en la localidad iraní de Minab, situada frente al estrecho de Ormuz, donde murieron más de 170 niñas.

«Los hallazgos de la investigación militar estadounidense sobre el ataque a la escuela de Minab muestran una violación de las leyes de la guerra que no puede reducirse a un error inocente», declaró la directora de Human Rights Watch en Washington, Sarah Yager.

La responsable de HRW aludió así a las informaciones del diario «The New York Times», que, citando a funcionarios estadounidenses y otras personas familiarizadas con los hallazgos preliminares de una investigación militar en curso, afirma que esta pesquisa determinó que Estados Unidos es responsable del bombardeo perpetrado con proyectiles Tomahawk, misiles de crucero de fabricación estadounidense y utilizada principalmente por la Armada estadounidense y, en menor medida, por un grupo reducido de aliados muy cercanos a Washington.

Según el periódico neoyorkino, el ataque habría sido resultado de un error de selección de objetivo por parte del Ejército de Estados Unidos cuando llevaba a cabo una serie de ataques contra una base naval de la Guardia Revolucionaria iraní contigua a la escuela, un complejo del que habría formado parte en el pasado el edificio que ahora era una escuela, empleando datos obsoletos de la Agencia de Inteligencia de Defensa.

En este contexto, Sarah Yager defendió que, «incluso si los responsables del ataque no atacaron deliberadamente una escuela llena de niños, el Ejército de Estados Unidos tiene la obligación de tomar todas las precauciones posibles para evitar daños a la población civil, algo que claramente no hizo en este caso».

Por ello, la ONG afirmó que «el Congreso debería celebrar una audiencia específicamente para comprender los procesos militares actuales de Estados Unidos para distinguir entre civiles y combatientes, según lo exige el Derecho Internacional Humanitario, incluyendo el papel que desempeña la inteligencia artificial o los sistemas automatizados en la determinación de objetivos».

T/Europa Press