
Un abogado de extrema confianza de Karina Milei, secretaria General de la Presidencia, ha iniciado negociaciones informales con allegados a los inversores perjudicados por el colapso del criptoactivo $LIBRA.
El objetivo de estas conversaciones, que se llevan a cabo a espaldas de los tribunales federales, es desactivar el escándalo que estalló hace nueve meses. El plan de la Casa Rosada es ofrecer una compensación económica en dólares a los damnificados a cambio de que retiren sus acusaciones contra el presidente Javier Milei, quien había promocionado públicamente este proyecto privado.
El letrado a cargo de las tratativas es Santiago Viola, apoderado del sello electoral de La Libertad Avanza. Según fuentes, Viola fue puesto en contacto con emisarios de los afectados a través de Darío Wasserman, vicepresidente del Banco Nación y figura cercana a los hermanos Milei.
Aunque Viola y Wasserman no confirmaron ni desmintieron las reuniones, la estrategia se basa en que la Casa Rosada pueda negar el involucramiento, mientras que Viola contaría con el «aval de Karina [Milei] para moverse». La premisa es lograr que, al no haber «estafados» con querellas activas, la acusación por «estafa» se caiga, concentrando la responsabilidad en los promotores del criptoactivo y desvinculando al Presidente.
La condición inamovible impuesta por Viola para avanzar con las negociaciones es que las querellas desistan en los tribunales de avanzar contra el Presidente. Esto permitiría que los esfuerzos se centren en los promotores del criptoactivo ($LIBRA$), como Hayden Davis, Mauricio Novelli y Manuel Terrones Godoy, quienes a su vez buscarían resarcir a los perjudicados para evitar mayores consecuencias judiciales.
Este no es el primer intento de solución por fuera de los tribunales; anteriormente, la defensa de Davis había sondeado la posibilidad de devolver cerca de US$100 millones para extinguir la acción penal, y también hubo una audiencia de mediación civil fallida.
T/La Nación

