
Con actos masivos los candidatos a la presidencia de Brasil, Flavio Bolsonaro y Luis Inácio Lula Da Silva, iniciaron formalmente este domingo sus respectivas campañas presidenciales.
Lula da Silva apeló a la soberanía, programas sociales y la economía. En su discurso afirmó que Brasil no tiene porqué elegir entre EEUU o China, sino que tiene priorizar los intereses nacionales.
«No tenemos una preferencia por China o por EEUU, lo que queremos es poner a nuestros niños y niñas a estudiar cómo vamos a explotar las tierras raras, cómo vamos a transformarlas (…) no queremos exportar el mineral bruto para después comprar las cosas hechas con él; somos nosotros los que vamos a explotarlo en beneficio del pueblo brasileño», dijo.
El acto de lanzamiento de la campaña del líder del Partido de los Trabajadores (PT) se celebró en el mismo estadio de São Bernardo do Campo (en la periferia de São Paulo) donde Lula dio sus primeros pasos como líder sindical y convocó huelgas históricas en el sector metalúrgico.
«Me preguntan por qué quiero un cuarto mandato; porque mientras esté vivo no voy a permitir que la derecha, responsable de 400.000 muertes por la covid por irresponsabilidad, regrese (al poder), ¿qué futuro quieres para los brasileños si no inviertes en educación, en salud, en empleo?», dijo Lula en otro momento del discurso.
Por su parte, Flavio Bolsonaro, dio inicio a su campaña en la playa de Copacabana, en Río de Janeiro, marcado por un discurso en el que hizo numerosas referencias a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro.
El recurso a la figura del expresidente, que aún mantiene un fuerte tirón popular entre los votantes conservadores en Brasil, es una de las principales bazas de la campaña del senador, así como abordar los problemas de seguridad que históricamente vive Brasil y su acercamiento con EEUU e Israel.
«Soy el único que puede sentarse con EEUU, con China, con Israel, con Oriente Medio, con al India y con Argentina y hacer los mejores y mayores acuerdos comerciales por el bien de nuestra nación», afirmó.
Una encuesta del instituto Quaest divulgada el viernes apunta un posible empate técnico en el balotaje: Lula tendría el 43 por ciento de los votos, frente al 40 por ciento de Flávio Bolsonaro.
T | Con información de Sputnik

