
El ministro de Educación francés, Edouard Geffray, anunció que las clases quedarán «total o parcialmente suspendidas» en al menos 400 y 500 centros de secundaria, al no cumplir las condiciones de seguridad.
Las movilizaciones comenzaron el 17 de septiembre en un centro educativo de París y la semana pasada se extendieron a todo el país, con episodios de represión por parte de las fuerzas de seguridad.
Los estudiantes reclaman por las ausencias de profesores, las jornadas demasiado largas y el deterioro de las instalaciones. Más de 5.000 personas fueron detenidas desde el inicio del movimiento, de las cuales el 85% son menores de edad.
T| TELESUR

