Jeffrey Epstein no fue asesinado, no chantajeó a figuras prominentes y no tenía una lista de clientes, de acuerdo con un informe revelado el lunes por el FBI y el Departamento de Justicia de Estados Unidos.

Tras una revisión del expediente solicitada por el presidente, Donald Trump, estas instituciones confirmaron que el multimillonario delincuente sexual convicto, murió tras suicidarse en su celda de la prisión de Manhattan en 2019, al tiempo que han descartado que existiera tal cosa como una lista de clientes a los que habría estado chantajeando por su presunta implicación en delitos de tráfico de menores.

Esta información contradice datos ampliamente publicados en internet sobre el presunto asesinato en la cárcel del financiero estadounidense acusado de tráfico sexual de menores y abusos, un caso que implicaba a figuras importantes de la política, la industria del entretenimiento y las realezas.

Pruebas

Entre las personas que han sido relacionadas con Epstein estaba el príncipe británico Andrés, que en febrero de 2022 llegó a un acuerdo para cerrar una demanda civil presentada en Estados Unidos por Virginia Giuffre, quien afirmaba la había agredido sexualmente cuando ella tenía 17 años.

En la lista, que aparentemente sí existía porque los fiscales en el juicio la mencionaron de forma constante, había unos 150 asociados a Epstein cuyos nombres se harían público, pero al parecer ya no ocurrirá. Se decía por filtraciones en medios de prensa que había nombres como Hillary y Bill Clinton.

El periodista Michael Wolff, biógrafo de Donald Trump, afirmó que existen pruebas visuales condenatorias sobre la relación entre el presidente y Jeffrey Epstein.

Esta revelación cobra relevancia tras la acusación de Elon Musk, quien aseguró en su red social que Trump está en los archivos de Epstein y que esa es la razón por la que no han sido publicados.