
La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) ha anunciado la destrucción de dos campamentos mineros ilegales en los estados Amazonas y Bolívar, en medio de crecientes preocupaciones sobre la degradación ambiental en el sur de Venezuela.
La Operación Escudo Bolivariano “Neblina 2024” y la Operación Roraima 2024, respectivamente, resultaron en la incautación de una considerable cantidad de maquinaria y equipos utilizados para la explotación minera, así como en la detención de al menos dos personas.
Si bien las autoridades celebran estos operativos como una victoria en la lucha contra la minería ilegal, críticos señalan que la FANB ha llevado a cabo acciones similares en el pasado sin resultados a largo plazo. La persistencia de la minería ilegal en estas regiones sugiere la existencia de redes criminales bien organizadas que podrían estar vinculadas a funcionarios gubernamentales y fuerzas de seguridad.
Organizaciones ambientalistas han expresado su preocupación por el impacto de estas actividades en los frágiles ecosistemas del Amazonas y del Escudo Guayanés. La deforestación, la contaminación de ríos y la pérdida de biodiversidad son algunas de las consecuencias directas de la minería ilegal, que amenaza la supervivencia de comunidades indígenas y el equilibrio ecológico de la región.


