
No pasó mucho tiempo para que los fieles fanáticos de Noruega encontraran el siguiente destino para mantener viva la fiesta.
Luego de presenciar la histórica victoria de su selección nacional en la Copa Mundial sobre Senegal el lunes en el MetLife Stadium de East Rutherford, Nueva Jersey — un triunfo por 3-2 que vio a Noruega avanzar a la fase de eliminación directa en el torneo de fútbol por primera vez desde 1998 — una legión de aficionados descendió el miércoles al Citi Field para presenciar el primer juego de la doble cartelera de los Mets ante los Cachorros.
No tardaron mucho en hacer sentir su presencia entre la escasa multitud de la jornada del medio día. El grupo pintó de rojo la sección de las gradas del bosque central, cubiertos con las camisetas de fútbol de la bandera noruega y gorros vikingos. Retumbaron con cánticos — variaciones de “Let’s Go Mets” en noruego y su ya viral “Remo Vikingo” — cada vez que el equipo de Queens hacía algo positivo, a pesar de no estar siempre 100% seguros de las reglas.
Pero todo eso es parte de la experiencia.
“Jamás había estado en un juego de béisbol, y creo que estar en uno es parte de la experiencia estadounidense”, comentó Daniel, un fanático del sur de Oslo, la capital de Noruega. “Entonces esto representa a los Estados Unidos para mí”.
“He estado una vez antes en Nueva York y [en ocasiones] veo los partidos de los Yankees, entonces este es mi segundo juego de béisbol en Nueva York”, señaló Magnus, quien presumió tener un poco más de conocimiento sobre este deporte. “Aunque no conozco a ningún jugador [risas]”.
Para la mayoría de este grupo, ha sido un recorrido de 10 días hasta este punto, viendo a figuras de la talla de Erling Haaland y Martin Ødegaard hacer historia en la Copa Mundial del 2026. Comenzó con un viaje de más de 22 horas desde el país escandinavo hacia Boston para el partido inaugural de la escuadra ante Irak, donde Noruega ganó por 4-1. Desde ahí, viajaron hacia el área triestatal para presenciar el lunes el choque contra Senegal bajo un torrencial aguacero. Pero la lluvia no mermó sus ánimos en lo absoluto.
“Es increíble, hubo muchos más noruegos de lo que pensábamos en el estadio de [Nueva Jersey] el lunes”, recordó Daniel. “Eran casi unos 20,000 noruegos”.
Es fácil dejarse llevar por esa enorme muestra de apoyo, incluso si uno ha crecido rodeado de la selección toda la vida.
“Es increíble, se siente como una oportunidad única en la vida”, expresó Mats, oriundo de Oslo. “Es simplemente increíble ser parte de algo tan grande para nuestra nación. Me hace sentir muy orgulloso”.
Es de entenderse si el resto de la experiencia se siente mucho más especial antes del último partido de Noruega en la fase de grupos contra Francia el viernes en Boston. En varios sentidos, no queda más por hacer para la escuadra y sus fanáticos que sentarse a disfrutar antes de la ronda de eliminación directa. Y para otros entre la multitud, el enfrentamiento entre Mets y Cachorros fue el intermedio perfecto, con el Citi Field como el escenario ideal.
“Lo primero que pensé fue que este posiblemente es el estadio más hermoso en el que he estado”, aseguró Daniel. “Estábamos afuera y vi la arquitectura — me pareció realmente linda. Y también es genial simplemente ser parte de este deporte que es tan grande en los Estados Unidos”.
“Es un deporte que no es muy grande en Noruega”, indicó Magnus, “entonces es genial conocer esa cultura y verla en vivo. El evento en vivo es muchísimo mejor (que por televisión)”.
T/Lasmayores

