
Oswaldo Blanco, una de las figuras más importantes del béisbol profesional venezolano y pionero en las Grandes Ligas de EEUU, falleció este jueves 23 de julio a los 80 años tras sufrir un infarto, según confirmaron familiares del exjugador a medios venezolanos.
Nacido el 8 de septiembre de 1945 en Sarría, Caracas, inició su carrera cuando era adolescente. Debutó en la pelota criolla con los Indios de Oriente para luego defender los colores de Estrellas Orientales, Navegantes del Magallanes, Llaneros de Acarigua, Águilas del Zulia y, especialmente, Tiburones de La Guaira, equipo con el que construyó gran parte de su legado.
Su nombre quedó inscrito en la historia del béisbol venezolano el 26 de mayo de 1970, cuando debutó con Medias Blancas de Chicago en las Grandes Ligas.
Fue el primer venezolano en ser alineado como cuarto bate en su estreno en las Mayores, un hecho poco común para un beisbolista latinoamericano en esa época.
Blanco también vistió el uniforme de los entonces Indios de Cleveland en 1974. Fue el venezolano número 19 en llegar a la Gran Carpa, en una generación que comenzó a abrir las puertas para el creciente talento del país sudamericano.
No obstante, fue en la pelota venezolana donde alcanzó la condición de leyenda. En el transcurso de 954 encuentros en la LVBP conectó 860 imparables, impulsó 310 carreras, bateó 41 cuadrangulares y dejó promedio ofensivo de .268, números que lo ubicaron entre los bateadores más consistentes de su generación.
Con Tiburones de La Guaira jugó 522 partidos, conectó 27 jonrones y remolcó 230 carreras, convirtiéndose en uno de los peloteros más queridos en la historia de la franquicia.
Su carrera recibió uno de sus mayores reconocimientos en 2015, cuando fue exaltado al Salón de la Fama del Béisbol Venezolano, un homenaje a una carrera que trascendió generaciones.
T/Con información de NTN24

