
Telescopios de la Agencia Espacial Europea (ESA) y de la Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA), detectaron una brillante explosión proveniente de un agujero negro supermasivo, detalla un estudio publicado en la revista Astronomy & Astrophysics.
Este enorme objeto tiene una masa equivalente a 30 millones de soles y se encuentra en la galaxia espiral lejana llamada NGC 3783, situada a unos 130 millones de años luz de distancia de la Tierra.
El objeto identificado generó en cuestión de horas un fenómeno astronómico que nunca antes había sido visto por los científicos: poderosos vientos que expulsaron material al espacio a unas velocidades de 60.000 kilómetros por segundo.
«Nunca antes habíamos observado un agujero negro generar vientos con tanta rapidez», afirma el investigador principal, Liyi Gu, en un comunicado de la ESA, citado por DW este martes.
«Por primera vez, hemos visto cómo una rápida ráfaga de rayos X procedente de un agujero negro desencadena inmediatamente vientos ultrarrápidos, que se forman en un solo día», agrega.
Los agujeros negros son conocidos por absorber o devorar todo lo que está a su alrededor. Tienen una fuerza gravitacional tan potente que se dice que nada, ni siquiera la luz, puede escapar.
Esta observación astronómica demuestra que los agujeros negros supermasivos podrían actuar a veces como el Sol, lo que hace que esos misteriosos objetos parezcan “menos extraños”, afirman los autores.
T | DW

