
Israel está repitiendo en Líbano abusos ya perpetrados en Gaza que apuntan a posibles crímenes de guerra o de lesa humanidad y muestran patrones que podrían considerarse limpieza étnica, han advertido este miércoles una veintena de expertos en derechos humanos de Naciones Unidas.
En un comunicado conjunto, han señalado que la emisión de órdenes de evacuación generalizada, combinada con la destrucción de viviendas, «apunta a una limpieza étnica» y se asemeja a prácticas «iniciadas durante el genocidio en Gaza».
También han recordado que «el desplazamiento forzoso de población civil constituye crímenes de lesa humanidad y de guerra según el derecho internacional».
Los expertos –entre los que se encuentran la relatora de la ONU para los Territorios Palestinos, Francesca Albanese, y sus homólogos sobre desplazados (Paula Gaviria), vivienda (Balakrishnan Rajagopal) y derecho al desarrollo (Surya Deva)– han condenado especialmente la campaña de bombardeos indiscriminados contra el Líbano del pasado 8 de abril, apenas horas después de que se anunciara el alto el fuego entre Estados Unidos e Irán, que causó al menos 357 muertos y 1.200 heridos en aproximadamente diez minutos de bombardeos.
«Es una violación flagrante de la Carta de la ONU, una destrucción deliberada de las perspectivas de paz y un agravio al multilateralismo y al orden internacional», denuncian.
Por ello, han pedido Estados Unidos que utilice su influencia para garantizar que Israel detenga los ataques contra civiles, y a otros Estados que suspendan las transferencias de armas a Israel mientras prosiga sus graves violaciones de la ley internacional.
Queja formal ante la ONU
El Gobierno libanés ha presentado una queja formal ante el Consejo de Seguridad de la ONU, a su secretario general, António Guterres, y a Asamblea General en formato de documento oficial, por la oleada de ataques israelíes contra barrios densamente poblados y sin previo aviso.
El documento presentado por Líbano ante Naciones Unidas también denuncia los ataques israelíes contra objetivos sanitarios libaneses desde el pasado 2 de marzo, entre ellos diecisiete que alcanzaron centros hospitalarios y 101 dirigidos a equipos de emergencias como ambulancias.
Por su parte, el alto comisionado de la ONU para los Refugiados, Barham Salih, ha alertado este miércoles desde Beirut del inmenso impacto humanitario de la guerra en Líbano y ha pedido evitar a los civiles y a las instalaciones civiles la devastación de los ataques.
Ha recordado que la guerra desatada por Israel ha obligado a más de un millón de personas a abandonar sus hogares, lo que supone alrededor de una quinta parte de la población libanesa.
Al menos 2.124 personas han muerto y otras 6.921 han resultado heridas en el Líbano desde el inicio de la campaña de bombardeos israelí simultánea a una la invasión del sur del país, que Israel quiere ocupar de forma permanente.
Ataques israelíes a la ONU
Pero la propia ONU tampoco se libra de los ataques israelíes. La Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano (Finul) ha denunciado este miércoles que un convoy que transportaba cascos azules, civiles y contratistas esenciales fue retenido por el Ejército de Israel en su trayecto desde Beirut hacia la localidad de Naqura.
La Finul recuerda que no se trata de un caso aislado y denuncia que se ponga barreras estratégicas que dificulten el tránsito de suministros y de personal humanitario.
Más de 60 países condenaron el pasado jueves los ataques persistentes contra la Finul, denunciando expresamente los recientes ataques que costaron la vida a tres cascos azules indonesios.
Hace una semana, el Ejército israelí detuvo durante una hora a un casco azul español desplegado en el marco de la Finul, que fue tratado de forma violenta por sus captores.
En otro altercado, un vehículo italiano que formaba parte de un convoy de la Finul, con personal de la misión a bordo, resultó dañado por disparos del Ejército israelí.
T|NAIZ

