Cada día se unen más países a la prohibición del uso de redes sociales a menores de 16 años, en esta oportunidad el turno es para el Gobierno de Andorra, aprobando una modificación de la ley de los derechos de los niños y los adolescentes que prevé esta medida.

La norma indica que existe un riesgo para su desarrollo y salud mental, consecuencias que motivan a nuevos países en incorporarse a la larga lista de países que planean restringir el acceso de los menores a las redes sociales, como Australia, Francia, Nueva Zelanda, Dinamarca o España.

En el caso de Andorra, el Ejecutivo plantea también que los padres y tutores legales tengan el deber de supervisar activamente el uso digital de los más jóvenes y la obligatoriedad de que haya una tarjeta SIM con control parental para los menores de 16 años.

De igual forma, la modificación contempla la inclusion en el currículum escolar aspectos vinculados a la digitalización y el uso de las nuevas tecnologías, que impulse formaciones para acompañar a las familias y escuelas en este proceso. «La protección de los niños y adolescentes en el entorno digital es una prioridad del Gobierno, que desde hace años trabaja de manera continuada, estructural y alineada con los estándares internacionales para garantizar un entorno digital seguro», señaló el Ejecutivo andorrano en un comunicado.

T/Agencias