
El azúcar de mesa posee una gran cantidad de calorías, a la vez que aumenta el riesgo de diversas enfermedades; sin embargo, aunque su consumo se está reduciendo alrededor del mundo, sigue estando presente en nuestra gastronomía.
Un nuevo estudio publicado en Cell Reports Physical Science sugiere que la tagatosa, un azúcar natural pero muy poco común, con un dulzor similar al azúcar blanca, pero con un 60 % menos de calorías.
La tagatosa se produce de forma natural en cantidades muy pequeñas en comparación a otros azúcares más comunes, como la glucosa, fructosa o sacarosa. De hecho, se encuentra en la leche y otros productos lácteos, produciéndose cuando la lactosa se descompone mediante calor o enzimas, como ocurre al producir yogur, queso y kéfir.
Otros alimentos, como las manzanas, piñas y naranjas, también contienen trazas de tagatosa dentro de su espectro natural de carbohidratos.
Ahora, los investigadores han desarrollado una forma de producir tagatosa mediante el uso de la conocida bacteria Escherichia coli, haciéndola funcionar como una pequeña fábrica, cargándola de las enzimas adecuadas para procesar grandes cantidades de glucosa y producir tagatosa.
Por su parte, a diferencia de la sacarosa, la cual sirve de alimento para las bacterias causantes de las caries dentales, la tagatosa ha demostrado reducir el crecimiento de algunas de estas bacterias, además de poseer sustancias probióticas que favorecen la salud bucodental e intestinal.
Finalmente, la tagatosa no solo es baja en calorías y posee una baja absorción, sino que también posee un volumen similar al azúcar: no solo aporta un dulzor similar, sino que también proporciona una textura semejante al azúcar blanco a la hora de cocinar, algo que no ha sido posible imitar con los edulcorantes no calóricos. Además, la tagatosa también se dora durante la cocción, como el azúcar blanco.

