
Con el propósito de llevar el deporte como símbolo de unión y paz entre los países de Centroamérica; se llevó a cabo en la Zona Arqueológica de Teotihuacán la ceremonia de encendido del fuego nuevo de los 25 Juegos Centroamericanos y del Caribe que se realizarán en Santo Domingo del 24 de julio al 8 de agosto.
Fue el taekwondista y medallista olímpico de Santo Domingo, Gabriel Mercedes, quién tomó la antorcha del fuego olímpico de manos de las autoridades y de danzantes teotihuacanos, para emprender el recorrido hacia este país.
Por las pirámides de Teotihuacán, y justo frente a la pirámide de La Luna, sobre la Calzada de los Muertos, desfilaron cada una de las 37 banderas de los países participantes en esta justa deportiva.
En un ambiente colorido, con rituales teotihuacanos, con un olor a copal y sonidos de caracoles, tambores y silbatos tradicionales; así como las danzas prehispánicas de decenas de participantes de teocallis; se dio inicio al recorrido de la llama.
“Recibir el fuego que hoy recibimos tiene mucha significación para República Dominicana; porque esta república tiene en su corazón un fuego que no se apaga, que está dispuesto a compartir y un fuego que nos impulsa en grandes anfitriones para recibirlos y contribuir a que Centroamérica y el Caribe se vea como una región unida, con muchas cosas que nos unen y en común”, expresó José Monegro, presidente del Comité Organizador de los 25 Juegos Centroamericanos y del Caribe en Santo Domingo.
Reconoció el papel de México en Centroamérica porque acogió a muchos dominicanos que combatieron la dictadura de los años de 1930 a 1961, a grandes intelectuales dominicanos, pero también han acogido a muchos dominicanos que han utilizado a México como un referente de cultura general, ha sido muy solidario con América Latina, Centroamérica y el Caribe.
Kelvin Cruz, secretario del comité organizador y ministro nacional del deporte de República Dominicana consideró que recibir el fuego en Teotihuacán es recibir la llama de la esperanza, del optimismo y compromiso del deporte que tienen los dominicanos con toda Centroamérica y el Caribe.
Agregó que a partir de hoy la llama se trasladará a República Dominicana para que en esta nación se encienda el fuego en cada uno de los territorios y que gente “con alto honor” puedan tocarlo y puedan encender la esperanza.
“Es motivo muy importante para nosotros de celebrar el centenario de estos juegos. Tenemos el gran honor y alegría de celebrar conjuntamente con los demás 36 países que integran esta gran institución, pero también de integrarlos como un solo cuerpo, como una sola nación, con un solo equipo que a través del deporte tenemos la oportunidad de seguir transformando jóvenes, transformando esperanza y llevando un legado a todas nuestras naciones”, expresó.
La presidenta del Comité Olímpico Mexicano, María José Alcalá afirmó que hoy en Teotihuacán nos reúne un momento sumamente simbólico, uno de esos instantes que nos recuerda quienes somos y hacia dónde vamos.
“Evocamos el espíritu de Teotihuacán, la ciudad donde los antiguos pueblos encendían el fuego como símbolo de renovación, de vida y de continuidad. El fuego olímpico representa la misma esencia universal, la luz que guía a los atletas, que una a las naciones y que trasciende fronteras”.
“Hoy celebramos 100 años de historia de los juegos centro americanos y del caribe. Este fuego aviva nuestros valores que compartimos como región el respeto, la solidaridad de que el deporte es una herramienta poderosa para transformar sociedades. Que este fuego nuevo nos inspire a seguir creciendo a seguir soñando y seguir demostrando que el deporte une lo que a muchas veces parece distante, hoy encendemos una llama, pero en realidad encendemos la esperanza, la ilusión y por supuesto iluminamos al futuro”, afirmó.
El secretario de Educación del gobierno federal, Mario Delgado Carrillo sostuvo que resulta muy emocionante la ceremonia del encendido del fuego nuevo aquí en Teotihuacán, por ser un sitio emblemático para el América Precolombina, pues desde sus orígenes ceremonia honra los ciclos, la búsqueda del equilibrio y el orden del universo para llegar a acuerdos profundos con nuestra naturaleza.
Destacó que el equilibrio es uno de los grandes retos de nuestros tiempos, con este acelerado avance tecnológico donde la inteligencia artificial parece reconfigurar nuestra forma de relacionarnos, nuestra forma de aprender, nuestra forma de percibir la realidad; y la ceremonia del fuego nuevo, nos recuerda lo esencial, aquello que trasciende la inmediatez y nos hace humanos, comprendernos, como parte de algo mucho más grande que nosotros, o que nuestras urgencias del día somos producto de una historia de una comunidad y de un universo.
“Cuando el deporte se garantiza como derecho, se integra la vida de todas y todos fortaleciendo el sentido de la vida, la construcción de paz y la integración comunitaria y el cuidado de la salud, un país que educa bien gobierna mejor su destino y quien aprende a competir con respeto, aprende a vivir con integridad”.
El presidente de Centro Caribe Sport, Luis Mejía Oviedo evocó al lugar donde se realizó la ceremonia del fuego nuevo, Teotihuacán; al país anfitrión México y al país sede de los juegos, Santo Domingo.
“Gracias México por cuidar esta llama sagrada del deporte, gracias, México lindo por ser el guardián de nuestra historia y de nuestro espíritu deportivo y combativo. Esta llama que yo hoy a encendemos es heredera de ese primer fuego, representa el esfuerzo de nuestros atletas, el sacrificio silencioso de sus familias, la pasión de nuestros entrenadores y la esperanza de millones de ciudadanos que ven en el deporte un camino hacia el futuro mejor”.
“Desde aquí, desde esta gloriosa piedra, que lo cultiva el tiempo, la memoria y la majestuosa, los pueblos enviamos ahora un mensaje de emoción a Santo Domingo… tienen la responsabilidad de recibir esta llama, recíbanla con alegría, abrácenla con el orgullo que se les caracteriza”, expuso.
En la ceremonia, también participaron atletas mexicanos, funcionarios de diversos niveles y organismos, así como la gobernadora mexiquense, Delfina Gómez Álvarez.
T/Agencias

