
El magnate Elon Musk anunció este martes que dejará su puesto al frente de la Comisión para la Eficiencia Gubernamental (DOGE) -creada por el presidente Donald Trump- para concentrarse en sus negocios, puesto que las ventas de su empresa Tesla cayeron un 52.6 por ciento interanual en abril en la Unión Europea.
Musk ha tenido roces con figuras clave del gobierno, como el secretario de Estado Marco Rubio, a quien reprochó no haber despedido a nadie. Trump debió intervenir públicamente para recordar que son los ministros quienes deciden cómo reorganizar sus departamentos.
Musk también tuvo enfrentamientos con el secretario del Tesoro, Scott Bessent —un funcionario que él no apoyaba—, especialmente por su política arancelaria. Tampoco allí logró imponer su visión.
Sin embargo, Elon Musk sigue siendo el hombre más rico del mundo pese a haber perdido más de 100 mil millones de dólares desde el inicio del actual mandato de Trump. Una caída atribuida, en parte, a la baja en el valor de las acciones de Tesla, empresa de la que posee alrededor del 12 por ciento y que ha sufrido tanto por la caída en las ventas como por las reacciones negativas a sus posturas políticas de extrema derecha y a veces conspirativas. T/RFI

