
La polémica desatada por la visita de seis diputados oficialistas a represores condenados por crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar en Argentina tendrá un nuevo capítulo.
Este martes, la Comisión de Peticiones, Poderes y Reglamento de la Cámara de Diputados iniciará una investigación para evaluar posibles sanciones disciplinarias, incluyendo la expulsión.
Los legisladores de La Libertad Avanza, partido gobernante en Argentina, visitaron el 11 de julio al penal de Ezeiza para reunirse con exmilitares condenados, entre ellos Alfredo Astiz, una de las figuras más emblemáticas de la dictadura. Fotos difundidas muestran a los diputados posando junto a los represores, lo que ha generado un fuerte rechazo a nivel nacional.
Al ser consultada, la diputada Lourdes Arrieta intentó justificar su presencia alegando desconocimiento sobre la identidad de los presos.Sin embargo, la imagen la ubica en el centro de la polémica fotografía. De manera similar, la diputada Rocío Bonacci aseguró que acudió a la visita creyendo que se trataba de un acto humanitario hacia presos comunes.
El portavoz presidencial ha aclarado que la visita fue una iniciativa personal de los diputados y no representa la posición oficial del gobierno argentino. No obstante, la oposición y diversas organizaciones de derechos humanos han exigido una investigación exhaustiva y sanciones ejemplares.
La comisión parlamentaria analizará las pruebas presentadas y evaluará si la conducta de los diputados constituye una violación al código de ética y a las leyes argentinas.
La posibilidad de expulsión de la Cámara es una de las sanciones más graves que podrían enfrentar los legisladores involucrados.

