
Durante la misa dominical, el Monseñor Miguel Fritz, obispo de Pilcomayo, cuestionó al Estado paraguayo por el despojo de tierras y la falta de justicia que sufren las comunidades originarias. Afirmó que el bien común es una quimera «mientras sufrimos la falta de justicia» y apuntó sus cuestionamientos al Gobierno, al Instituto Paraguayo del Indígena (INDI), a las élites económicas y a los continuos desalojos violentos.
Cuestionó el rol del INDI, refiriéndose al rechazo vecinal a su sede en Asunción como un «triste testimonio» de la discriminación que padecen los pueblos originarios a quienes calificó como «sin tierra, sin calle y sin justicia» aseguró.
Al tiempo, mencionó que fueron expulsados de su tierra, por lo que se trasladan a la capital, donde son expulsados también de las calles «no son solo sin tierras, son sin calles, sin ningún lugar donde sean bien recibidos», aseveró.
Fritz interpeló al Gobierno por la falta de presupuesto para garantizar los derechos de los pueblos originarios, consagrados en el Plan Nacional pero, a su juicio, sin financiación adecuada, debido a que considera que el problema de fondo es la tierra y denunció los «desalojos violentos de comunidades enteras» recalcó.
Finalmente, hizo un llamado a construir una sociedad más justa, «sobre la roca», e invitó a los fieles a comportarse «realmente como una gran familia» en el camino hacia el bien común.
T/Con información de PL

