
Después de haber descalificado durante años a China y de haber jurado y perjurado que “no haría negocios” con ese país por tratarse de un Estado comunista, el presidente argentino Javier Milei calificó de “socio interesante” al gigante asiático y confirmó que viajará a Pekin el año próximo, reseña el medio Página 12.
“Me sorprendí muy gratamente con China”, reconoció el jefe de Estado durante una entrevista transmitida este domingo en la televisión local, durante la cual se esforzó por elogiar a la segunda potencia mundial y alejarse de su prédica macartista.
Cuando era candidato, Milei había repudiado en más de una oportunidad al gobierno chino: “Nosotros no hacemos pactos con comunistas”, dijo. Poco después juró en TV que “no haría negocios con China” porque sólo hace “transacciones con el lado civilizado de la vida, que es Occidente”.
«Yo no vendo mi moral, yo no negocio con comunistas”, recalcó e insistió que su postura se mantendrá en esa dirección aunque China se trate de la segunda potencia mundial: “No me importa. Yo no negocio mi moral a cambio de dinero”, cerró.
Sin embargo, Milei retrocedió. Todavía satisfecho y agradecido por el swap chino para postergar un pago de 5 mil millones de dólares a pesar de la escasez de dividas en el país, dejó clara su nueva postura totalmente alejada de su tradicional prédica anticomunista.
Es más, al justificar que “me sorprendí gratamente con China”, recordó aquel respaldo de monedas. “Tuvimos una reunión con el embajador y al otro día nos destrabaron el swap”, dijo con cara de sorpresa e intentó añadir un condimento de ingenuidad: “China es un socio comercial muy interesante porque ellos no exigen nada. Lo único que piden es que no los molesten”, definió. (Página 12)

