Luego de un arduo trabajo de investigación, autoridades egipcias detuvieron este jueves a cuatro personas acusadas del robo de un brazalete de oro de más de 3.000 años de antigüedad del museo egipcio ubicado en El Cairo y de su posterior venta, por la que se obtuvo el equivalente a 7.755 dólares, a un joyero que acabó fundiendo la pieza con otras.

El Ministerio del Interior de Egipto informó de la detención de una restauradora, acusada de sustraer la pieza de oro incrustado con una cuenta esférica de lapislázuli, joya del faraón Amenemope, uno de los grandes monarcas del Imperio Medio, de una caja fuerte de hierro del laboratorio de restauración del museo el pasado 9 de septiembre.

Las investigaciones llevadas a cabo por la policía y la fiscalía revelaron que la restauradora contactó con un comerciante conocido, propietario de una platería en el barrio de Sayeda Zeinab de El Cairo, quien lo vendió al dueño de un taller de oro en la misma zona por 180.000 libras egipcias, 3.732 dólares estadounidenses.

Tras los procedimientos legales, estas cuatro personas fueron arrestadas y confesaron el delito durante un interrogatorio. Además, se les incautó el dinero de la venta del brazalete y se emprendieron acciones legales contra ellas, aunque no ha trascendido las penas a las que se enfrentan.

Medios locales han afirmado que el brazalete desapareció mientras unos especialistas preparaban y empaquetaban decenas de piezas arqueológicas de múltiples épocas del Antiguo Egipto para su transporte a Italia, para su exhibición en una exposición especial prevista para finales de octubre.

En las últimas décadas, las autoridades egipcias han librado largas batallas diplomáticas para la recuperación de piezas de las distintas épocas faraónicas saqueadas o vendidas de forma ilegal, muchas de las cuales han terminado en museos y colecciones privadas en el extranjero.

T/Agencias