
El Congreso Nacional de Brasil debatirá esta semana dos proyectos de ley fundamentales para el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva, con impacto directo en las condiciones laborales y en la agenda social del país.
Las propuestas —el fin del horario laboral de seis días por uno de descanso (6×1) y la regulación del trabajo por aplicaciones— vuelven a la pauta de las comisiones y podrían ser aprobadas en las próximas semanas. Ambos temas, según analistas políticos, podrían influir en el escenario electoral rumbo a las elecciones de 2026.
El martes 14 de abril está previsto el debate del Proyecto de Ley Complementaria (PLP) 152 de 2025, que establece un nuevo marco regulatorio para los trabajadores de plataformas digitales y define las obligaciones de las empresas del sector. El texto inicial generó controversia por no responder a las principales demandas de los repartidores y conductores, quienes reclaman mayor protección social, transparencia en los algoritmos y derechos laborales plenos.
El informe presentado por el diputado Augusto Coutinho (Republicanos-PE) incorporó nuevas modificaciones, lo que despertó críticas entre representantes del sector. El punto más cuestionado es el requisito de presentar un certificado de antecedentes penales para poder operar en las plataformas. Según organizaciones populares y sindicales, esta medida limita el acceso al trabajo de personas con antecedentes judiciales, al impedirles registrarse como conductores o repartidores, incluso después de haber cumplido sus condenas.
Coutinho alegó que la exigencia responde a razones de seguridad pública, pero colectivos de trabajadores de aplicaciones como la Alianza Nacional de Entregadores de Aplicativos consideran que se trata de una forma de exclusión laboral. “La transparencia de los aplicativos nació del diálogo con los trabajadores, y no de la imposición de restricciones”, expresó uno de sus representantes citado por medios locales.
T|AGENCIAS

