
En China la tecnología de la Inteligencia Artificial (IA) está pasando de las pantallas digitales al mundo real, convirtiéndose en un potente motor para el desarrollo de alta calidad de la economía. En el informe sobre la labor del Gobierno publicado recientemente, se menciona por tercera vez la iniciativa IA Plus y se propone, por primera vez, «forjar nuevas formas de la economía inteligente».
Estas nuevas formas implican un salto cualitativo de la economía digital respaldada por IA, lo que significa que tal tecnología ya no es una simple herramienta, sino que está impulsando una reestructuración sistémica y reformulando la lógica industrial, los modelos de organización y los paradigmas de creación de valor, para dar lugar a nuevas modalidades de negocio originales en la era IA, mediante su profunda integración con todos los sectores.
En opinión de Chen Changsheng, subdirector de la Oficina de Investigación del Consejo de Estado y miembro del grupo de redacción del informe sobre la labor del Gobierno, la IA está acelerando la transformación de los modelos de negocios, la organización de la producción y los modos de vida y de trabajo.
Para Zhou Li’an, profesor de la Escuela de Administración Guanghua de la Universidad de Pekín, la «economía inteligente» implica que la IA se está transformando de forma gradual en un elemento fundamental del sistema económico, lo que influye profundamente en la forma de asignar recursos, en la estructura de la organización industrial y en los modelos de prestación de servicios.
Zhou considera que China cuenta con claras ventajas en cuanto a la abundancia de recursos de datos, un sistema industrial completo y un amplio abanico de escenarios de aplicación, y la creación de otras formas de la economía inteligente permitirá transformar la capacidad tecnológica en valor económico, lo cual proporcionará más oportunidades de desarrollo, tanto a la economía china como a la mundial.
Las actividades fundamentales de la industria de IA en China fueron valoradas en más de 1,2 billones de yuanes (unos 174.000 millones de dólares) en 2025, y el número de compañías relacionadas con esta tecnología en el país superó las 6.200; los grandes modelos de IA de código abierto de las firmas tecnológicas chinas ya ocupan el primer lugar mundial en descargas; y, al cierre de 2025, más del 30 por ciento de las empresas manufactureras con ingresos anuales de al menos 20 millones de yuanes habían adoptado tecnologías de IA, según datos del Ministerio de Industria y Tecnología Informática.
En un documento del Consejo de Estado se establece que, para 2027, el volumen de los sectores clave de la economía inteligente habrá crecido rápidamente; para 2030, dicha economía se habrá afianzado como un importante motor de crecimiento del desarrollo económico chino; y para 2035, se habrá entrado de lleno en una nueva etapa de desarrollo caracterizada por una economía y un desarrollo social inteligentes.
Solo en Beijing, ya hay más de 2.500 empresas relacionadas con la IA, se han registrado más de 200 grandes modelos y el volumen de actividades fundamentales de la industria alcanza los 450.000 millones de yuanes. Además de la capital, en otras ciudades como Shanghai y Guangdong se trabaja para expandir la capacidad de apoyo tecnológico de la IA en ámbitos clave, entre ellos la educación, la sanidad y la administración pública.
«La tecnología de la IA en China está avanzando a pasos agigantados, en una fase de aplicación a gran escala», indicó Zhou Li’an.
T |Xinhua