
El gobierno chino busca con el visado K, lanzado el mes pasado, atraer trabajadores de ciencia y tecnología, en el contexto de una carrera con Estados Unidos por el talento global, tras el endurecimiento de las políticas migratorias implementadas por el presidente Donald Trump.
«El visado K de China es equivalente al H-1B de Estados Unidos», expresó Vaishnavi Srinivasagopalan, una cualificada profesional india que ha trabajado en su país y Estados Unidos, y busca empleo en China. «Es una buena opción para gente como yo que quiere trabajar en el extranjero», dijo a AP.
El visado K complementa los programas de visado ya existentes en China, incluido el visado R para profesionales extranjeros, pero con requisitos más flexibles, como no exigir una oferta de trabajo antes de solicitarlo.
China está aprovechando el momento y pone el liderazgo global en tecnologías avanzadas en su máxima prioridad, con cuantiosas subvenciones públicas para impulsar la investigación y el desarrollo en áreas como la inteligencia artificial (IA), los semiconductores y la robótica.
Muchos trabajadores cualificados de India y el Sudeste Asiático ya han mostrado interés por el visado K, indicó Edward Hu, director de inmigración en Shanghái de la consultora Newland Chase.

