
En su más reciente informe anual, el «Balance Preliminar de las Economías de América Latina y el Caribe 2025», la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) proyecta que Venezuela encabezará el crecimiento económico de la región para el año 2026, con una expansión estimada del 6,5 %.
Detrás de Venezuela se sitúan Paraguay (5,5 %), Argentina (4,3 %) y Costa Rica (4 %).
Se encadenan cuatro años con tasas cercanas al 2,3 %, lo que refleja una baja capacidad de expansión estructural.
Haití (-2,3 %) y Cuba (-1,5 %) son las únicas economías con proyecciones negativas para el próximo ciclo.
Tras un crecimiento explosivo del 43,6 % en 2024, el país caribeño moderará su expansión al 15,2 % en 2025.
Manuel Salazar-Xirinachs, secretario ejecutivo de la CEPAL, señaló que el PIB per cápita regional apenas ha variado en la última década. Esta parálisis ha frenado la reducción de la pobreza y la formalización del empleo.
«Son necesarias políticas de desarrollo productivo de mayor ambición… combinadas con políticas macroeconómicas que movilicen más recursos para la innovación y la transformación productiva», subrayó Salazar-Xirinachs durante la presentación en Santiago.
La Cepal concluye que, para romper esta inercia, los países deben adaptarse a las nuevas rivalidades geoeconómicas globales y fomentar la creación de empleos de calidad mediante la diversificación económica.
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