El fútbol profesional venezolano tiene un dueño absoluto en el primer semestre del año. En una noche pletórica y con un Estadio Polideportivo Misael Delgado de Valencia a reventar, el Carabobo Fútbol Club se consagró campeón del Torneo Apertura 2026 de la Liga FUTVE, tras derrotar con un vibrante 2-1 a la Academia Puerto Cabello en una edición histórica del «Clásico de la Autopista».

El conjunto dirigido por Daniel Farías supo imponer su jerarquía en casa para asegurar de forma directa su boleto a la fase de grupos de la Copa CONMEBOL Libertadores y bordar un nuevo éxito en su palmarés, sumándose a las glorias del Apertura 2024 y Clausura 2025.

Ramírez y Martínez guiaron el rumbo del Carabobo

Desde el pitazo inicial, la escuadra industrial tomó la iniciativa con un notable despliegue físico y orden táctico que asfixió el circuito de juego de los conducidos por Eduardo Saragó. El dominio local encontró su recompensa tempranera en la fracción 23, cuando el principal sentenció una pena máxima a favor del Granate. Al minuto 26, el atacante Eric Ramírez cobró con total frialdad por debajo del guardameta Luis Romero para desatar la locura en las tribunas valencianas.

La ventaja no hizo retroceder a Carabobo. Apoyados en la magia de Yohandry Orozco en la conducción, los locales continuaron generando peligro antes de irse al descanso.

Para el complemento, la Academia Puerto Cabello adelantó líneas buscando la igualdad, pero el bloque defensivo granate se mantuvo sólido. Al minuto 58, apareció una de las grandes figuras de la fase final: Loureins Martínez, el mismo del póker ante Metropolitanos, aprovechó una precisa asistencia filtrada de Orozco para definir con sutileza en el área chica y poner el 2-0 que parecía definitivo.

Drama al final y Bruera monumental

Los minutos finales se tiñeron de drama. La Academia se volcó por completo al ataque, topándose con una muralla llamada Lucas Bruera. El arquero argentino se erigió como la gran figura del compromiso y MVP de la final al ahogar el grito de gol porteño en reiteradas ocasiones.

La insistencia de la visita tuvo un pequeño premio en el tiempo de reposición. Al minuto 90+4, el experimentado Edwin Pernía pescó un balón en el área y sacó un remate raso que batió a Bruera para el 2-1 definitivo. No hubo tiempo para más; el principal decretó el final del compromiso y desató la fiesta del Carabobo FC, legítimo monarca del balompié criollo.

T/Balonazos