En una entrevista a la AFP, Jennie Lincoln, jefa de la misión de observación del Centro Carter opinó que «no hay evidencia» de que el sistema electoral de Venezuela fuese blanco de un ataque informático durante las elecciones del 28 de julio, causando un revuelo mediático.
El canciller venezolano, Yván Gil, salió al paso y rechazó esa declaración. “Todo el trabajo y prestigio que construyó el presidente Jimmy Carter es lanzado a la basura por esta asalariada del Departamento de Estado”, publicó en su perfil de X.
Dijo además que Lincoln «miente descaradamente», pues «ninguna de sus palabras se corresponden con la realidad ni la legalidad venezolana”.
Asimismo, catalogó como una vergüenza “colocar a esa institución en el plan de golpe de Estado [cibernético], apoyando la ejecución de los delitos electorales más rastreros que hayamos visto en la era republicana de Venezuela, cometidos por las hordas fascistas”.
El Centro Carter, especializado en procesos electorales, participó como observador en los recientes comicios presidenciales que dieron como ganador al actual presidente, Nicolás Maduro.
Agencias

