
El Gobierno canadiense está evaluando la reapertura de su embajada en Venezuela y el eventual regreso de diplomáticos al país suramericano, según informaron este martes medios en Canadá y confirmaron responsables del Ministerio de Asuntos Exteriores.
La posibilidad de restablecer una presencia diplomática permanente en Caracas se produce tras los profundos cambios políticos registrados en Venezuela este año y después de que dos funcionarios canadienses viajaran recientemente a la capital venezolana para evaluar, entre otros aspectos, las condiciones de la sede diplomática canadiense, informó Bloomberg.
En un comunicado citado por ese medio, el Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá señaló que el Gobierno «continúa evaluando la evolución de la situación en Venezuela, incluida la posibilidad de que existan condiciones para el restablecimiento de una presencia diplomática física en el país».
Y añadió que, como parte de ese análisis, Canadá puede realizar viajes diplomáticos oficiales periódicos a Venezuela, como ocurrió recientemente.
La Embajada nunca se cerró formalmente
Canadá no cuenta con diplomáticos acreditados en Venezuela desde 2019. Sin embargo, la directora general para Suramérica y Asuntos Hemisféricos del Ministerio de Asuntos Exteriores de Canadá, Wendy Drukier, explicó en marzo ante un comité parlamentario que la embajada nunca se cerró formalmente y que permanece operativa con un reducido número de empleados locales.
«Canadá no ha tenido diplomáticos en el país desde 2019. No cerramos formalmente la embajada, pero no pudimos enviar personal porque las autoridades venezolanas no concedían visados a los diplomáticos canadienses», declaró Drukier.
La funcionaria añadió que Ottawa está examinando ahora si las nuevas circunstancias permiten el regreso de representantes diplomáticos canadienses.
Drukier también señaló que la mayoría de los países occidentales afines mantienen actualmente presencia diplomática en Venezuela y destacó que Estados Unidos ha restablecido una presencia diplomática sobre el terreno.
Según la responsable canadiense, cualquier reapertura dependerá de que los diplomáticos reciban la acreditación y las garantías jurídicas necesarias para desempeñar sus funciones con seguridad.
T|EFE

