
El Congreso brasileño aprobó este miércoles una reducción de la semana laboral, una de las apuestas del presidente Lula para remontar su desventaja ante el derechista Flávio Bolsonaro de cara al balotaje del 25 de octubre.
La medida, promovida por el gobierno desde hace meses, fija dos días de descanso remunerado en lugar de uno como actualmente y reduce de 44 a 40 horas el límite de horas semanales trabajadas.
El Senado aprobó este miércoles la reforma constitucional por 75 votos a favor y apenas uno en contra.
Con esto completo su trámite legislativo, después de haber sido aprobado en mayo por la Cámara de Diputados.
«Desde la Constitución de 1988, estoy seguro de que es la mayor conquista de los trabajadores brasileños», afirmó el relator del proyecto en el Senado, Omar Aziz.
Lula calificó reducción de la jornada laboral como una «conquista histórica»
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva calificó reducción de la jornada laboral como una «conquista histórica» para la clase trabajadora del país.
El mandatario destacó el avance social que supone garantizar mayor tiempo de descanso y bienestar personal sin afectar la remuneración de la fuerza laboral.
La iniciativa, impulsada como uno de los compromisos centrales de la gestión progresista, beneficiará de forma directa a cerca de 22 millones de trabajadores.
T|EL ESPECTADOR

