El Gobierno de Brasil anunció este lunes una serie de subsidios para reducir los precios del diésel, el gas en cilindro y el combustible de aviación. La medida busca contrarrestar las fuertes presiones provocadas por el conflicto en Asia Occidental y estabilizar los precios internos, a solo seis meses de las elecciones presidenciales.

El Ejecutivo espera que estas acciones mitiguen el efecto de la inflación sobre la población, especialmente ante el alza del diésel, que subió más del 20 % desde el inicio de la guerra en Irán. Brasil importa cerca del 30 % de este combustible, esencial para el transporte de mercancías y la producción agrícola, lo que genera una vulnerabilidad ante la volatilidad externa.

El ministro de Hacienda, Dario Durigan, informó que un nuevo decreto concederá un subsidio de 80 centavos de real (16 centavos de dólar) por cada litro de diésel refinado en territorio brasileño. El objetivo es que los productores trasladen este descuento directamente al consumidor final.

Para el diésel importado, el Ejecutivo logró un acuerdo con 25 de los 27 estados del país. Los gobiernos regionales eximirán de impuestos este combustible, permitiendo un subsidio de 1,20 reales (23 centavos de dólar) por litro importado.

El Gobierno estableció un subsidio de 850 reales (165 dólares) por cada tonelada de Gas Licuado de Petróleo (GLP) importado. Esta medida garantiza que el gas de cocina mantenga un precio equiparable al producido localmente, protegiendo a la población sin acceso a redes de gasoductos.

T|AGENCIAS