Los indígenas de la Federación Campesina Túpac Katari, conocidos como los ‘ponchos rojos’, bloquearon el acceso a la población de Copacabana, en la frontera con Perú, para exigir la renuncia del presidente Luis Arce.


Los indígenas de la Federación Campesina Túpac Katari, conocidos como los ‘ponchos rojos’, bloquearon el acceso a la población de Copacabana, en la frontera con Perú, para exigir la renuncia del presidente Luis Arce.

Después de nueve días de protestas, decidieron levantar el bloqueo y marchar hacia el centro de La Paz con el objetivo de recuperar su sede, que actualmente está ocupada por el Gobierno, y exigir la liberación de cuatro de sus miembros detenidos durante las manifestaciones.

La movilización delgrupo, afecto al expresidente Evo Morales, hacia La Paz fue recibida por aproximadamente 200 policías equipados con material antidisturbios y vallas metálicas que impidieron el acceso a la sede indígena.

Enrique Mamani, dirigente de los ‘ponchos rojos’, declaró a la agencia EFE: “Pedimos el inmediato repliegue de la Policía de nuestra sede porque no es del Gobierno, es del pueblo, y exigimos la anulación de la sentencia contra cuatro de nuestros hermanos”.

El Gobierno boliviano informó que las recientes protestas, que incluyeron una marcha liderada por el ex presidente Evo Morales, han dejado pérdidas económicas significativas, estimadas en 2.606.675 bolivianos (376.602 dólares). Germán Veliz, director general de Vías Bolivia, mencionó que estos bloqueos y marchas han impactado negativamente en las actividades económicas y turísticas en la región.

El expresidente Morales ha sido un actor clave en estas movilizaciones, buscando habilitarse como candidato para las elecciones de 2025 a pesar de una prohibición constitucional. El Gobierno ha denunciado que sus acciones buscan «convulsionar» el país y ha advertido sobre un posible bloqueo nacional si no se realizan cambios en el gabinete.

La relación entre Arce y Morales ha estado marcada por tensiones desde finales de 2021, en medio de una lucha por el control del partido Movimiento al Socialismo (MAS) y el Ejecutivo. Las recientes movilizaciones reflejan un clima de descontento y una creciente polarización política en Bolivia.16:09