La capital boliviana ha sido escenario de enfrentamientos entre simpatizantes del presidente Luis Arce y del expresidente Evo Morales.

La capital boliviana ha sido escenario de enfrentamientos entre simpatizantes del presidente Luis Arce y del expresidente Evo Morales.

Desde la noche anterior, diversas organizaciones sociales se han concentrado en la sede del gobierno en una vigilia a favor de la democracia, pero la situación se ha vuelto tensa.Morales, respaldado por una movilización masiva que llegó desde El Alto, lanzó un ultimátum al gobierno, exigiendo cambios en un plazo de 24 horas.

Durante su discurso, denunció la presencia de «grupos de choque» enviados para generar disturbios, afirmando que estos grupos estaban compuestos por exfuncionarios que llegaron desde Santa Cruz.

En respuesta a las acusaciones de corrupción de Morales, el ministro de Obras Públicas, Edgar Montaño, desafió al exmandatario a someterse a una prueba antidoping. “Si yo salgo positivo, me voy en 24 horas; si tú sales positivo, pones fin a las marchas”, afirmó Montaño.

El viceministro de Autonomías, Álvaro Ruiz, aseguró que el gobierno está dispuesto a dialogar con Morales. Sin embargo, advirtió sobre los cierres viales provocados por las protestas, que están afectando el abastecimiento y la economía del país.

La situación en Bolivia sigue siendo tensa y requiere atención inmediata para evitar un mayor deterioro del orden público. Las partes involucradas buscan una solución para calmar las protestas y restablecer la normalidad en la capital.