A parte de usar imágenes de Taylor Swift generadas con Inteligencia Artificial (IA) para “apoyando” la candidatura de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos (EEUU), otros artistas han demandado al republicano no usar sus canciones en la campaña.

El caso más reciente es el de la banda sueca Abba. Universal Music, la compañía discográfica de la agrupación pidió formalmente al candidato que deje de usar sus canciones en sus mítines de campaña.

«Universal Music Publishing AB y Polar Music International AB no recibieron ninguna solicitud [para utilizar la música], por lo que no se ha dado ningún permiso o licencia a Trump”, detalla un comunicado de la empresa a medios de comunicación.

Pero el caso de Abba no es el único. Beyoncé y su equipo emitieron una carta de cese y desistimiento después de que un portavoz de la campaña de Trump usara su canción ‘Freedom’ en un breve video compartido en línea.

Por otro lado, Céline Dion criticó al expresidente por el “uso no autorizado” de la canción ‘My Heart Will Go On’. La canadiense también dijo que no respalda que Trump use sus canciones en algún rally de campaña u otro uso similar.

Foo Fighters también se han unido a la lista de artistas que han informado que no autorizaron el uso de su música por parte de la campaña de Trump. La agrupación señaló que no otorgó permiso para que su canción ‘My Hero’ se tocara en un mitin en Arizona.

No obstante, la postura de la banda no quedó en un simple mensaje, ya que el representante de Foo Fighters señaló que la campaña de Trump no le pidió permiso a la banda y que cualquier regalía recibida como resultado de ese uso sería donada a la campaña de Harris-Walz.

Los herederos de Isaac Hayes presentaron una demanda por violación de derechos de autor contra Trump por usar las canciones del artista soul en eventos de campaña.

El patrimonio de Sinéad O’Connor también ha exigido a Trump que deje de utilizar la canción de la fallecida artista ‘Nothing Compares 2 U’ en los mítines políticos, junto con la familia de la leyenda del soul Isaac Hayes, que presentó una demanda exigiendo 3 millones de dólares por daños y perjuicios.

La ley de EEUU dice las campañas necesitan una licencia general de las organizaciones de derechos de ejecución de la Asociación Estadounidense de Compositores, Autores y Editores (ASCAP en inglés) y la Broadcasting Music Inc. (BMI) para poder usar canciones de su catálogo.