
Lucas y Stefanía, y sus hijos Azul y Oro, dejaron todo para vivir en una casa rodante y llegar a la ciudad italiana donde triunfó el ídolo futbolístico de los argentinos.
La idea fue de Lucas, se le ocurrió transformar ese vehículo en un homenaje a Maradona, y atravesar el océano para llegar a Nápoles, la ciudad italiana donde en los años 80 brilló como nunca el máximo ídolo de varias generaciones de argentinos.
«Vimos que la mayoría de los viajeros que salen a recorrer el mundo van a Alaska. ¿Qué tiene Alaska? Si esto es un homenaje a Maradona tenemos que ir a Nápoles», comenta Lucas a RT.
Estuvieron un año y medio reacondicionando a ‘Pelusa’ y, luego de varios intentos de salida, comenzaron a viajar el 10 de diciembre de 2022 con destino a Recife, en la costa de Brasil, con la idea de embarcar desde allí hacia tierra europea. Iban a salir el 9, pero llovió y decidieron salir al otro día. Justo un 10. Esa, cree Stefanía, fue la segunda «señal».
Ocho días después habían llegado a Federación, en la provincia de Entre Ríos, unos 470 kilómetros al norte de Buenos Aires. Era 18 de diciembre de 2022 y Argentina salió campeón del mundo en Catar. «Fue una locura y nos hizo dar cuenta que algo estaba pasando«, rememora Stefanía.
T/RT

