
La caldera de Yellowstone es un supervolcán ubicado en el Parque Nacional Yellowstone, en Wyoming (EE.UU.), uno de los más grandes del mundo, famoso por sus impresionantes géiseres, como el Old Faithful, y su fauna salvaje.
Este supervolcán, también conocido como el volcán del Juicio Final, tiene una caldera de 55 km de ancho y 72 km de largo que se formó tras tres grandes erupciones, la más reciente hace aproximadamente 640.000 años.
En ocasiones su actividad geotérmica ha provocado flujos de lava, pero tiene el potencial de desencadenar una erupción con devastadoras consecuencias a nivel mundial lanzando grandes volúmenes de ceniza y dióxido de azufre a la atmósfera, lo que afectaría al clima y la agricultura.
Un equipo de geólogos del Servicio Geológico de EE.UU. (USGS), en colaboración con especialistas de la Universidad Estatal de Oregón y de la Universidad de Wisconsin-Madison, ha encontrado evidencia de vulcanismo riolítico en la caldera de Yellowstone que se desplaza hacia el noreste, lo que sugiere que probablemente serían los más activos en el futuro.
Durante los últimos 2,1 millones de años Yellowstone ha tenido tres súper erupciones:
- Huckleberry Ridge (hace 2,1 millones de años),
- Mesa Falls (hace 1,3 millones),
- Lava Creek (hace 640.000), esta última formó la actual caldera.
Estos eventos expulsaron miles de kilómetros cúbicos de material, cubriendo continentes de ceniza y alterando el clima global. La última actividad significativa fue un flujo de lava hace 70.000 años.
Yellowstone registra unos 2.000 sismos anuales, la mayoría imperceptibles. Entre 2004-2008, partes de la caldera se elevaron unos 20 cm, un fenómeno atribuido a movimientos de magma o fluidos hidrotermales.
En julio de 2024, fluidos hidrotermales y fragmentos de roca fueron expulsados a una altura de hasta 200 metros en Yellowstone. No obstante, el USGS clasificó la explosión hidrotermal como «pequeña» y afirmó que la actividad volcánica permanece «en un segundo plano».
Con información de RT.

