Los sustitutos artificiales del azúcar, como el aspartamo y la sacarina, que suelen encontrarse en refrescos y postres bajos en calorías, pueden tener efectos a largo plazo sobre el cerebro, según un nuevo estudio.

Según un estudio publicado en la revista médica de la Academia Americana de Neurología, las personas que consumen cantidades elevadas de edulcorantes artificiales muestran un deterioro más rápido de sus capacidades cognitivas, como el pensamiento y la memoria, que las que consumen cantidades más bajas. Según la investigación, el declive fue un 62 % más rápido, lo que equivale aproximadamente a 1,6 años de envejecimiento.

«Los edulcorantes bajos en o sin calorías suelen considerarse una alternativa saludable al azúcar. Sin embargo, nuestros hallazgos sugieren que ciertos edulcorantes pueden tener efectos negativos sobre la salud cerebral con el paso del tiempo», afirmó en un comunicado Claudia Kimie Suemoto, autora del estudio y profesora asociada de la disciplina de geriatría de la Universidad de São Paulo (Brasil).

La investigación se centró en un grupo seleccionado de edulcorantes artificiales, entre ellos el aspartamo, la sacarina, el acesulfamo-K, el eritritol, el xilitol, el sorbitol y la tagatosa. Todos ellos se asociaron a un deterioro cognitivo más rápido, excepto la tagatosa, para la que no se halló tal relación.

Investigaciones anteriores ya habían señalado los posibles efectos secundarios de los edulcorantes sin azúcar, entre ellos el aumento del riesgo de diabetes de tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

Euronews