Científicos de la Academia de Ciencias Agrícolas de Venezuela (ACAV) impulsan el desarrollo de una innovadora técnica de injerto que combina la resistencia del café robusta con la calidad del café arábigo, para fortalecer la producción agroalimentaria del rubro en el país.

El agrónomo cafetero Ronal Gallegos explicó que la técnica se conoce como hipocotiledonaria: «es una práctica que se está conduciendo en el tema de la evaluación sobre el cambio climático y los efectos que pueda tener sobre el suelo y la nutrición» Asimismo, detalló que este procedimiento consiste en unir un patrón de café robusta sobre una copa de café arábigo.

De la variedad mejorada de café arábigo en Venezuela, Gallegos señaló que existen el Criollo, Colombia 27, Monte Claro y la híbrida de café de porte bajo, creada mediante el cruce entre Villa Sarchí y el Híbrido de Timor, conocida como el Sarchimor.

Mientras, el café robusta (Coffea canephora), explicó que «es un material que tiene un desarrollo en sus raíces robusto, para explorar nutrientes y garantizar su resistencia en la época de sequía o problemas de estrés que pueda presentar el material».

En ese sentido, apuntó que los estudios muestran resultados de compatibilidad sobre los materiales de café arábigos que se han desarrollado en los laboratorios y campos de la ACAV. Mencionó que esta especie robusta aporta un sistema radicular más vigoroso, con mayor capacidad para absorber agua y nutrientes, mientras que el café arábigo conserva la excelente calidad en taza que caracteriza al café venezolano.

La implementación de esta tecnología, en la la ACAV fortalece el crecimiento de la caficultura nacional con técnicas amigables con el ambiente. Además de garantizar un proceso estable en el desarrollo de la evaluación y seguimiento al cambio climático de plantaciones de café, en relación con la medición de variables meteorológicas, la vigilancia de plagas y los análisis de la floración.

T/VTV